Buena decisión: jinete deja las Olimpiadas por el bien de su caballo

La jinete holandesa Adelinde Cornelissen ha sido en varias ocasiones Campeona de Europa y del Mundo. Este año tenía todas las papeletas para ganar la medalla de oro con su caballo de 19 años, Parzival, en los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro. Al principio, todo parecía ir de acuerdo al plan: el viaje fue bien, el entrenamiento perfecto, y Parzival parecía relajado y contento.

 

Pero tres días antes de la competición definitiva, se supo que a Parzival le había picado algún tipo de bicho o insecto y su cara se empezó a hinchar de manera alarmante, haciendo que su cuerpo se llenara de toxinas ¡y causándole una fiebre de 40ºC!

Tremendamente preocupada por su querido caballo, la atleta de 36 años durmió en el establo y comprobó la temperatura de Parzival cada hora.

 

caballo

 

A la mañana siguiente, la fiebre bajó a 37,5ºC (la temperatura normal de un caballo es entre 37-38ºC), la hinchazón se calmó un poco y después de pensarlo mucho y consultarlo con varios veterinarios, Adelinde decidió participar en la competición.

La atleta holandesa describió en su página de Facebook lo que pasó después, delante de todo el público en la arena y millones de telespectadores:

atleta

“Cuando salí a la arena ya sentí que él estaba haciendo su máximo esfuerzo y siendo el gran luchador que es, nunca se rinde… Pero para protegerle, yo me rendí… Mi compañero, mi amigo, el caballo que lo ha dado todo por mí durante toda su vida no merece esto… Así que saludé y me marché de la arena…”

 

Esto fue una gran sorpresa para la audiencia.

Pero no hay nada en el mundo que hiciera que Adelinde pusiera los Juegos por encima de la salud de su amado y fiel caballo. Ni siquiera una medalla de oro. La deportista ha sido muy elogiada por su admirable decisión. Pero lo mejor de todo esto es que Parzival está feliz y sano de nuevo —¡y la competidora olímpica no puede estar más contenta de ello!