ULTIMA HORA: Los puertorriqueños votaron a favor de ser un estado más de Estados Unidos, aunque la participación fue de solo 23%.

Puerto Rico votó este domingo a favor de convertirse en el estado 51 de Estados Unidos en un referendo no vinculante que contó con baja participación.
El 97,18% de los votantes, poco más de medio millón de puertorriqueños, escogió la opción de estadidad con el 96,5% de los votos escrutados, según el reporte de la Comisión Estatal de Elecciones de la isla.
La consulta contó con tan solo 23% de participación. De los 2.260.804 habilitados para votar, acudieron a las urnas casi 512.000.
A los votantes se les preguntó si quieren que Puerto Rico sea el estado número 51 de Estados Unidos, si preferían que obtenga la independencia definitiva o si estaban de acuerdo en que siga siendo un territorio autónomo de Estados Unidos, como hasta ahora.
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La opción de independencia obtuvo el 1,5% de los votos y la del actual estatus territorial, 1,32%.

 

El referendo fue convocado por el gobierno de la isla en el contexto de crisis económica, que algunos atribuyen, al menos parcialmente, al estatus jurídico inusual de Puerto Rico, a medio camino entre la independencia y la plena estadidad.
Sin embargo, a pesar del voto de este domingo la decisión final no está en manos de los puertorriqueños, sino que debe ser tomada por el Congreso de EE.UU.
Reacciones encontradas
El gobernador de la isla, Ricardo “Ricky” Rosselló, quien hizo campaña a favor de la estadidad, dijo en una alocución que el resultado del plebiscito es un llamamiento a “poner fin a la relación colonial con Estados Unidos”.

 

“Nos corresponde ahora llevar esos resultados a Washington con la fuerza que representa el cumplimiento de un ejercicio democrático”, continuó.

 

La oposición, por el contrario, calificó la consulta popular como una “derrota” para Rosselló por la baja participación de los votantes.
“(Los electores) se fueron a la calle, a la playa, al río. No hicieron caso. Perdió la estadidad y Rosselló”, dijo en una conferencia de prensa el presidente del principal partido opositor, Partido Popular Democrático (PPD), Héctor Ferrer.